Encontrar a Dios en lo ordinario.
El Proyecto LIDERALIA y las actividades de verano de las Asociaciones Juveniles, estimulan la formación de los participantes, a partir de las virtudes humanas y cristianas. Las sesiones de contenido profesional y de idiomas descubren todo su sentido en el Plan de Formación humana y cristiana, que complementa el que cada participante recibe durante el curso escolar y universitario en las asociaciones participantes. | ![]() | «Siente cada día la obligación de ser santo. ¡Santo!, que no es hacer cosas raras: es luchar en la vida interior y en el cumplimiento heroico, acabado, del deber» San Josemaría, Forja nº60 |
Medios de formación y prácticas de piedad.
Las familias de los participantes están comprometidas con este Plan de Formación, que es parte esencial del Proyecto Educativo. Estas sesiones van acompañadas de las prácticas de piedad recomendadas desde siempre por la Iglesia Católica, y que pretenden animar en los asistentes el deseo de vivir una auténtica vida cristiana.
En concreto, se ofrece como propuesta a la libertad de los asistentes: la asistencia diaria a la Santa Misa, las meditaciones de la vida y enseñanzas de Jesucristo, las charlas sobre cuestiones ascéticas propias de la vida cristiana, las sesiones doctrinales de cuestiones de actualidad, y el rezo del Santo Rosario.
Un sacerdote de la Prelatura del Opus Dei atiende a los asistentes que deseen orientación espiritual. Asimismo, cada participante tiene asignado un preceptor –al que puede acudir cuando quiera– que le sugiere nuevos objetivos personales para enriquecer su maduración, y le alienta a acometer con particular empeño aquellos que suponen vencimiento propio y ayuda a los demás.
Este Plan de Formación va encaminado al desarrollo total de la persona según la concepción antropológica cristiana, siguiendo las enseñanzas de san Josemaría Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei.
En cada programa se lleva a cabo el Plan de Formación humana y cristiana específico, adaptado a las edades y circunstancias personales de los participantes. Todos conocen previamente el plan de formación, en el que la asistencia es voluntaria. Los temas tratados fomentan en los participantes la consolidación de las virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
Muy especialmente se les ayuda a la puesta en práctica de algunas manifestaciones de esas virtudes: la preocupación sincera por los demás, con ocasión del deporte, de la convivencia y de las diversas situaciones de cada jornada; el optimismo y la sinceridad en el trato, aspecto en el que muchas veces los participantes de cursos superiores ayudan a los más "jóvenes", descubriendo sus pequeñas preocupaciones y enseñándoles a superarlas; la laboriosidad, el orden, y el aprovechamiento del tiempo, sacándole partido a todas las actividades y a los intervalos para descansar, para mantener las habitaciones en orden, y para intercambiar impresiones con unos y otros. Al esforzarse por adquirir estas virtudes, desarrollan pronto la visión trascendente de la existencia, de ahí que en todas las actividades se les aliente a tener un trato personal con Dios y a fomentar su piedad a través de la oración personal.
Sesiones sobre diversos aspectos de la vida cristiana.
En los Programas que tuvieron lugar en el verano de 2008 se comentaron, entre otros, los mensajes de preparación para la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney. Gracias a la facilidad para obtener información hoy en día, la JMJ recibió una especial atención en todas las actividades.
Los participantes disponían de las intervenciones del Papa y de una síntesis con 35 mensajes dirigidos a la juventud del Mundo. Las sesiones se impartieron con la ayuda de medios audiovisuales para facilitar su comprensión y asimilación, y para dinamizar el diálogo y las preguntas. Además del comentario de estos documentos, hubo sesiones y clases sobre aspectos de la vida cristiana, como por ejemplo: oración cristiana; caridad con los demás; evangelización y apostolado; amor y respeto a la libertad de los demás; la virtud de la santa pureza; desprendimiento y pobreza cristiana, trabajo y estudio, etc.
El contenido de las sesiones se ha elaborado a partir de las enseñanzas recogidas en el reciente Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica. Se impartieron también varias sesiones de Cuestiones Doctrinales de Actualidad, entre otras: Relativismo Moral; Familia, matrimonio y sociedad; Vida humana, aborto, embrión y eutanasia; y Drogas y alcohol.
Solidaridad.
El Plan de Formación se orienta a formar personas capaces de dar respuesta a las necesidades actuales de su entorno inmediato (familia, colegio, instituto, amistades), y a las necesidades futuras de la sociedad. Las visitas a personas enfermas y necesitadas, se enmarcan dentro de este Plan de Formación.
Además de la ayuda que se presta a esas personas, se pretende suscitar en los jóvenes una conciencia estable de generosidad –una mentalidad de servicio en ese momento y después en su hogares–, y el "descubrimiento en los enfermos y en las personas necesitadas del rostro doliente de Cristo" (Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte de Juan Pablo II, nn.25-27).







