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Lideralia. Actividades de verano

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El Colegio Mayor Moncloa empezó en el verano de 1983 a organizar campos de trabajo en países en desarrollo. Hasta 1989 el país de destino fue Polonia, donde se levantaron varias iglesias. Desde entonces, grupos de voluntarios de los Colegios Mayores Moncloa y Santillana, y de las asociaciones culturales Covarrubias y CEAH, han colaborado en proyectos de cooperación al desarrollo en Rumanía, Rusia, Ecuador, Colombia, Bolivia y Argentina.

 

El lugar

Tlapa es, según datos de la UNESCO, una de las diez zonas más pobres del mundo. Situada en la sierra de Guerrero, la población ha crecido de forma caótica en torno a un convento del siglo XVI, hoy catedral. La falta de cultura e higiene es grande a la vez que sus habitantes muestran grandes deseos de mejorar y de aprender. Abundan las chabolas en donde viven familias numerosas en espacios pequeños e insalubres.

La situación se agrava en los alrededores de la ciudad. Las comunidades indígenas, que viven prácticamente aisladas, se encuentran en condiciones de extrema pobreza. Casi todos los niños y los adultos trabajan para su propia subsistencia: comen de lo que siembran.

El proyecto

En el último Campo de Trabajo, que tuvo lugar entre el 8 de julio y el 30 de julio de 2008 en Tlapa (México), se desarrollaron las siguientes actividades:
  • acondicionamiento de una escuela para niños pobres;
  • clases de alfabetización en las comunidades indígenas de San Isidro, y en la Clínica MAS (120 niños);
  • visitas a las familias más necesitadas de la zona (más de 60 familias beneficiadas);
  • operaciones de limpieza e higiene en la población de San Nicolás. 

El Campo de Trabajo de Tlapa está organizado en colaboración con la ONG mexicana, Medicina y Asistencia Social (MAS) y con la Residencia Universitaria Panamericana (RUP), del Distrito Federal. En total, 50 universitarios mexicanos y españoles trabajamos como voluntarios durante tres semanas. La colaboración con instituciones locales y mexicanas permitió identificar bien las necesidades de la población, y contar con la colaboración de muchas personas.

 

La estancia

 

En Tlapa nos alojamos en la Clínica MAS, un centro de atención diurna para campesinos y trabajadores desfavorecidos. Las comidas se servían en el comedor de la Clínica. Allí hicimos turnos por grupos para realizar la limpieza de las habitaciones y del comedor.

 

El trabajo

 

La jornada empezaba después del desayuno, se interrumpía para comer y continuaba hasta la caída del sol. Nos dividimos por grupos de trabajo, que rotaban de actividad cada día.

 

Mientras unos grupos trabajaban en la construcción, otros impartían clases de alfabetización a niños pobres. Cerca de 120 niños y niñas de entre 5 a 12 años recibieron clases de matemáticas, lengua y religión. Después de cada clase, en el descanso, los voluntarios organizábamos juegos y deportes. Era este un buen momento para promover valores como el compañerismo, la generosidad o el orden.

 

Las tareas docentes fueron supervisadas por varios profesores de bachillerato. Para impartir las clases, utilizamos el material pedagógico traído de España.

 

Además de las clases y de las labores de construcción, algunos grupos se encargaban de visitar a las familias más pobres de la zona. Este trabajo era coordinado por la encargada del comedor de niños, la señorita Lourdes, que conocía bien las necesidades de las familias. El objetivo de las visitas era aliviar el sufrimiento de la gente, con un rato agradable de compañía. Además, se les proporcionaba algo de ayuda material –alimento y bebida–, y se ayudaba en las tareas de limpieza de sus casas.

 

Algunos equipos de voluntarios dedicaron las tardes a limpiar las calles de un barrio muy pobre, situado en la colonia de San Nicolás. Allí, como en el resto de Tlapa, el servicio de recogida de basura es muy irregular. Las familias tienen que pagar dinero para deshacerse de la basura, pero muchas no puden pagar este canon. Esta situación provoca la acumulación de desperdicios en las calles y en los hogares. Después de limpiar, los voluntarios ayudamos a llevar la basura al vertedero municipal. Muchos vecinos agradecieron el ejemplo de los voluntarios, y se comprometieron a hacer lo mismo.