• default color
  • blue color
  • orange color
  • green color
CPanel

Lideralia. Actividades de verano

  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Montecastelo 2010

Idiomas

 Sistemas de aprendizaje multimedia y grupos de expresión oral

Sistema de aprendizaje multimedia/conversación personalizada 

En los programas individuales se empleó un ordenador por participante, con el software Tell me more (Auralog), un completísimo programa personalizado con multitud de ejercicios de gramática, pronunciación, audición y conversación.

El alumno seguía durante estas clases la programación prevista por su profesor, quien le ayudaba en la resolución de todas las dudas posibles.

La existencia de varios niveles de dificultad permitió que cada asistente tuviese durante las diversas fases del curso un reto personal que alcanzar. 

Grupos de expresión oral 

Tras las pruebas de nivel se distribuyó a los participantes por grupos. En este módulo se programaron todo tipo de juegos, debates, redacciones y proyecciones que permitieron potenciar la fluidez y espontaneidad oral en el uso del inglés.

En la mayoría de los casos, los participantes tienen ya un cierto nivel gramatical y de vocabulario, y es en estas ocasiones cuando se desarrolla la expresión oral. Se pretende erradicar el famoso “miedo a hablar”.

Poco a poco y clase tras clase se observa cómo cada alumno es capaz de sacar lo mejor de sí mismo para expresarse con corrección de palabra y pronunciación.

Además, a través de las actividades de expresión oral los profesores pudieron ajustar el plan de trabajo de cada alumno con el programa informático de aprendizaje.  

 

Herramientas informáticas

Este módulo de clases fue concebido como una forma de familiarizar a los asistentes con las nuevas tecnologías y el entorno informático. Se seleccionó como actividad central el diseño de páginas web, pues se trata de un tipo de trabajo que facilita la visión espacial, desarrolla el gusto estético y ayuda a comprender mejor el modo de funcionamiento de un ordenador.

Con el fin de enseñar a los alumnos a estructurar ordenadamente el conjunto, se prepararon una serie de ejercicios organizados por objetivos. De esta manera se permitía, además, que fuesen conociendo los principales elementos de cualquier software de diseño gráfico. Los medios fueron los más apropiados: un ordenador por asistente y el programa Macromedia Dreamweaver, con multitud de opciones profesionales. Especialmente constructivo resultó el trabajo de los alumnos más avanzados, pues se fomentó el desarrollo de nuevas ideas para mejorar sus proyectos o bien el diseño de proyectos distintos que se les ocurriesen con determinadas herramientas. Los resultados fueron sorprendentes.  

Fomento de la lectura


Una actividad cultural diaria a la que se dio gran importancia fue la de lectura. Todos los días, antes de la cena, tenían la oportunidad de aprovechar para escribir cartas o para leer libros propios o bien de la biblioteca de la actividad con más de 1000 volúmenes de novelas clásicas y modernas de la literatura juvenil.

Además, se tomaba nota de los trabajos de cada asistente de cara a la clasificación general del XIV concurso de lectura que también este año volvió a estar muy disputado y despertó gran interés entre todos los participantes. 

 

Deportes y actividades de tiempo libre

 

Se llevaron a cabo distintas actividades deportivas y de tiempo libre que permitieran un mayor trato y fomentasen la convivencia y el servicio a los demás.Ya desde el primer día los escogidos como capitanes tuvieron que ponerse de acuerdo entre ellos para conseguir que los equipos estuviesen equilibrados y todos pudiesen aportar sus cualidades. Se desarrolló una competición en la que cada equipo participaba en cuatro deportes distintos: fútbol, baloncesto, voleibol, jockey, y futbito. Uno de los planes que mejor acogida tuvo entre los asistentes fueron las dos maratonianas de fútbol sala.

Además, este año pudimos disfrutar de las magníficas instalaciones deportivas de la Universidad de Mallorca que consta de una piscina olímpica. Por la tarde, todos pudieron escoger algunas de las actividades de tiempo libre ofertadas, por las que fueron rotando: piragüismo en kayak, por la costa; o mountain bike por rutas de campo, así como escalada. También rotaron por las actividades desarrolladas en las instalaciones de Llaüt: skate-surf, pin-pon, tiro con arco, tiro con carabina y tenis.

A diario tuvimos otros planes orientados directamente a enseñar a los participantes a convivir y a trabajar en equipo; a aprender la importancia de ayudar y de dejarse ayudar: tertulias, festivales, juegos culturales y deportivos, concurso de orden en las habitaciones, lleno de sorpresas y de reconocimiento al esfuerzo de todos los equipos.  

Voluntariado y solidaridad

Todos los participantes pudieron tomar parte por turnos en este módulo. Después del breve desplazamiento hasta la Residencia donde los participantes se distribuían para hacer un rato de compañía a las personas mayores que allí se encontraban. Tras una cierta inquietud inicial, crecía el interés por poner el mayor cariño posible en la atención de estas personas mayores. Procuraban ayudarles en los que necesitasen, y, sobre todo, darles conversación y escucharles. Después colaboraban en la preparación del comedor, y, en algunos casos, ayudaban a comer a quienes más lo necesitaban.Nos correspondieron labores de atención y ayuda con personas ancianas de una cierta independencia. Aunque no llegaron a ver ni a atender a otros, a los asistentes siempre les ayuda mucho saber que en el mismo lugar se atendía a personas prácticamente inválidas y a enfermos muy graves con cuidados paliativos. El ejemplo de entrega de las personas que habitualmente atienden la residencia fomentó mucho la generosidad de quienes asistieron. 

Excursiones y planes especiales

En la primera de las excursiones pudimos disfrutar de la montaña y del mar, en una ruta por los acantilados de la sierra de Alfabia, al norte de la isla. Tras una marcha de hora y media llegamos a un antiguo manantial de aguas minerales que desemboca en el Mediterráneo, donde pudimos disfrutar de un merecido descanso tras la caminata. Por el camino pudimos ver algunos pequeños pueblos típicamente mallorquines, como Sòller o Cala Tuent.

La segunda excursión tuvo un carácter algo más relajado: tuvimos la oportunidad de cruzar la bahía de Palma a bordo de un barco a motor y pegarnos un chapuzón cerca de una cala. Incluso los más intrépidos se atrevieron a hacer de capitán por unos minutos y manejaron el timón del barco durante la travesía.