Idiomas
|
Sistemas de aprendizaje multimedia y grupos de expresión oral |
|
|
![]() |
Herramientas informáticas
![]() |
|
Fomento de la lectura
|
![]() |
Deportes y actividades de tiempo libre
![]() |
|
|
A diario tuvimos otros planes orientados directamente a enseñar a los participantes a convivir y a trabajar en equipo; a aprender la importancia de ayudar y de dejarse ayudar: tertulias, festivales, juegos culturales y deportivos, concurso de orden en las habitaciones, lleno de sorpresas y de reconocimiento al esfuerzo de todos los equipos. |
|
Voluntariado y solidaridad
Todos los participantes pudieron tomar parte por turnos en este módulo. Después del breve desplazamiento hasta la Residencia donde los participantes se distribuían para hacer un rato de compañía a las personas mayores que allí se encontraban. Tras una cierta inquietud inicial, crecía el interés por poner el mayor cariño posible en la atención de estas personas mayores. Procuraban ayudarles en los que necesitasen, y, sobre todo, darles conversación y escucharles. Después colaboraban en la preparación del comedor, y, en algunos casos, ayudaban a comer a quienes más lo necesitaban.Nos correspondieron labores de atención y ayuda con personas ancianas de una cierta independencia. Aunque no llegaron a ver ni a atender a otros, a los asistentes siempre les ayuda mucho saber que en el mismo lugar se atendía a personas prácticamente inválidas y a enfermos muy graves con cuidados paliativos. El ejemplo de entrega de las personas que habitualmente atienden la residencia fomentó mucho la generosidad de quienes asistieron.
Excursiones y planes especiales
En la primera de las excursiones pudimos disfrutar de la montaña y del mar, en una ruta por los acantilados de la sierra de Alfabia, al norte de la isla. Tras una marcha de hora y media llegamos a un antiguo manantial de aguas minerales que desemboca en el Mediterráneo, donde pudimos disfrutar de un merecido descanso tras la caminata. Por el camino pudimos ver algunos pequeños pueblos típicamente mallorquines, como Sòller o Cala Tuent.
La segunda excursión tuvo un carácter algo más relajado: tuvimos la oportunidad de cruzar la bahía de Palma a bordo de un barco a motor y pegarnos un chapuzón cerca de una cala. Incluso los más intrépidos se atrevieron a hacer de capitán por unos minutos y manejaron el timón del barco durante la travesía.










